José Guerrero ( Granada, 1914)
Con José Guerrero (Granada, 1914 – Barcelona, 1991) el arte español establece una de sus más estrechas conexiones con el panorama artístico internacional, en particular con el Expresionismo Abstracto norteamericano. Su marcha a Nueva York en 1950, tras haber pasado por Roma y París (1948-1949) responde a la búsqueda del escenario donde el arte moderno tiene lugar.
Sin ser propiamente un artista exiliado del franquismo y realizando una pintura sin conexiones temáticas ni pretensiones dramáticas, España y Granada aparecen como asunto en su trabajo en los años previos a su regreso, como ejemplifica Andalucía aparición (1964). Las referencias formales a paisajes granadinos y el incremento de la tensión de la pincelada marcan su obra hasta 1970, patente en Brecha de Víznar (1966), Tanto monta, monta tanto, (1966) o Levante (1969). Ese año inicia una nueva etapa cuyo punto de inflexión es la serie Fosforescencias, a la que le sigue un conjunto de obras con el tema (y el motivo) del arco. Posteriormente el orden compositivo, el domino de la mancha de color y su idea del cuadro como arquitectura mural se convierten en el fundamento de su trabajo, tal como muestra Canciones de color (1990)