Olga Sinclair, Panamá Olga es una artista líquida que está innovando en todo momento, no le importa deshacerse de una fórmula segura, de una comercialización fácil; ella fluye, se arriesga, no nos da respuestas, no predica verdades absolutas, no nos ofrece una guía. Olga nos da plena libertad para formular nuestras propias interpretaciones. Por otra parte, su gran técnica académica la convierte en una artista rigurosa en permanente evolución que se reinventa sin ningún miedo ni temor. Su gran memoria visual acumulada –los diferentes países en los que ha vivido, tan dispares entres sí: Panamá, Bolivia, Holanda, España o Indonesia– se verá reflejada en su producción, estimulando la creación de versiones enigmáticas de temas cotidianos que envuelve en hipérbolicas espirales de color y pinceladas fuertes y violentas a la manera de Bacon, en un torbellino de pasión.
Alfia Leiva del Valle
Los cuadros de Olga están envueltos en un entorno poético de texturas y pinceladas gestuales propias de lenguaje de la abstracción. La fuerza de su pincelada, aparentemente decidida y feroz a la vez, nos muestra a una mujer que ha tenido que reconstruirse una y otra vez en este mundo difícil que siempre logra reconquistar.





