Galería de arte Juana Romero

Arte Moderno, Contemporáneo y Pintura Original

Arte contemporáneo con alma para espacios exclusivos. Obra original y series limitadas

Manuel Martí Moreno; Valencia La serie de esculturas LA FUGACIDAD DE LA EXISTENCIA la inicié hace unos cuantos años (2010) y para mí, como toda manifestación artística es la plasmación de la realidad más profunda y autentica de la realidad. A través del arte manifestamos el miedo o la incertidumbre sobre la muerte, lo impredecible de la Naturaleza, así como la búsqueda de la esencia de lo que somos y lo que nos rodea. Hay tres líneas de pensamiento que me interesan y me ayudan a definir mi obra y mis conocimientos: el taoísmo, la física cuántica y la filosofía occidental, especialmente el Atomismo. La comprensión de que la realidad material esencial de los seres, vivos e inertes, es invisible a los sentidos me lleva a realizar unas esculturas en donde la materia es prácticamente mínima y el vacío que las rodea y las contiene es absoluto. Podría decir que el elemento primordial de la materia en el universo y por extensión en todos nosotros es el vacío, es la esencia de todo. Provenimos del vacío y retornamos a él, en un continuo infinito. Millones de partículas llamadas átomos, contienen un núcleo en donde el 99,9 por ciento es vacío y las partículas subatómicas se van trasladando desde las estrellas y el big bang a todos los seres que conocemos a lo largo de millones de años. La mayoría de los elementos que componen el cuerpo humano, y casi todo lo que nos rodea, se han formado en procesos estelares. Desde el oxígeno que respiramos y los minerales esenciales como el magnesio y el potasio, son arrojados al espacio por las supernovas. Utilizo la soldadura de elementos metálicos que registran la forma y materializan los volúmenes de seres humanos, figuras abstractas, animales o paisajes, para mostrar que frente a la solidez que creemos percibir a través de los sentidos, en realidad son millones de partículas flotantes en constante movimiento y transformación, como diría Heráclito de Éfeso “No hay nada permanente, excepto el cambio”. No sabemos si los animales o las plantas son seres capaces de comprender y percibir que somos seres transitorios y fugaces en un universo en constante cambio y mutación donde la materia es energía y todo está presente en todo. Frente a la escultura desarrollada durante cientos de milenios con piedra, mármol, bronce o terracota… maciza, solida, compacta y cerrada, planteo una escultura prácticamente desmaterializada. Aunque resistente y estable, transmite fluctuación y cambio, movimiento estático y principalmente vacío, una envoltura de metal, una piel o malla casi sin materia ni solidez, etérea y evanescente.
MANUEL MARTÍ MORENO